Por José Manuel Sánchez – Ganasalud

A lo largo de esta serie hemos hablado de muchas cosas que pueden influir en el dolor: el sistema nervioso, el miedo, las creencias, el movimiento, el estrés, el sueño y el entorno.

Pero hay algo que todavía no hemos abordado directamente:

¿Puede simplemente entender mejor lo que está pasando ayudar a sentir menos dolor?

La respuesta es: en algunos casos, sí.

Pero no porque “pensar diferente” haga desaparecer el dolor, sino porque comprenderlo puede cambiar la forma en la que interpretamos las sensaciones de nuestro cuerpo.

Cuando no entendemos lo que ocurre, todo puede parecer una amenaza

Imagina que llevas meses con dolor lumbar.

Un día te duele más y piensas:

“Me habré hecho daño otra vez”.

Dejas de moverte, reduces tus actividades y empiezas a vigilar constantemente la zona.

Al día siguiente vuelve a doler.

Y aparece otra preocupación:

“Cada vez estoy peor”.

El problema es que el dolor ya no es solamente una sensación física. Ahora está acompañado de incertidumbre, miedo y preocupación.

Y todo ello puede aumentar la sensación de amenaza.

Aquí entra la educación en dolor

La llamada Pain Neuroscience Education busca explicar de forma comprensible cómo funciona el dolor y qué factores pueden influir en él.

No se trata simplemente de decir:

“Tu dolor viene del cerebro”.

Eso sería una explicación demasiado simple.

Se trata de entender que el dolor es una experiencia producida por el sistema nervioso y que está influida por información procedente del cuerpo, pero también por experiencias previas, expectativas, emociones, contexto y aprendizaje.

Comprender esto puede cambiar una interpretación:

“Me duele → me estoy haciendo daño”

por otra mucho más útil:

“Me duele → mi sistema está detectando una amenaza; ahora puedo aprender a responder de otra manera”.

¿Y funciona?

La evidencia disponible indica que la educación en dolor puede mejorar aspectos como el dolor, la discapacidad, el miedo al movimiento y determinadas creencias relacionadas con el dolor, aunque los efectos suelen ser modestos y no todas las personas responden igual.

Además, los resultados parecen ser más consistentes cuando la educación no se utiliza como tratamiento aislado, sino que se combina con estrategias activas como el ejercicio y la exposición progresiva.

Es decir:

entender ayuda, pero entender y actuar suele ser mucho más potente.

No se trata de convencerte de que “no pasa nada”

Esta diferencia es importante.

Una buena educación en dolor no consiste en decirle a una persona:

“No tienes nada”.

Ni tampoco:

“Todo está en tu cabeza”.

Consiste en darle herramientas para comprender qué está ocurriendo y reducir la incertidumbre.

Porque cuando entendemos mejor nuestro cuerpo, podemos empezar a tomar decisiones con menos miedo.

Una idea clave

El conocimiento no elimina automáticamente el dolor.

Pero puede cambiar la relación que tenemos con él.

Y eso puede ser el primer paso para recuperar movimiento, confianza y autonomía.

Entender el dolor no significa dejar de sentirlo. Significa dejar de tenerle el mismo miedo.

¿Y ahora qué?

Si entender el dolor puede ayudar, aparece una pregunta importante:

¿Por qué sigo teniendo dolor si ya sé todo esto?

En el siguiente artículo hablaremos precisamente de eso.

Porque comprender el dolor es importante, pero no debemos crear otra expectativa poco realista: entenderlo no significa que vaya a desaparecer de un día para otro.

Referencias

  • Tatikola, S. P. et al. (2025). Effect of pain neuroscience education+ (PNE+) in people with different mechanisms of chronic pain: A systematic review and meta-analysis. Journal of Bodywork & Movement Therapies, 41, 215–237.
  • Núñez-Cortés, R. et al. (2024). How do the target concepts of pain science education combined with exercise contribute to the effect on pain intensity and disability in patients with chronic spinal pain? Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 163, 105740.
  • Ram, A. et al. (2023). Are Improvements in Pain Neurophysiology Knowledge Following Pain Science Education Associated With Improved Outcomes in People With Chronic Pain? Clinical Journal of Pain, 39(1), 41–52.
  • Lepri, B. et al. (2023). Effectiveness of Pain Neuroscience Education in Patients with Chronic Musculoskeletal Pain and Central Sensitization: A Systematic Review. International Journal of Environmental Research and Public Health, 20(5), 4098.