Por José Manuel Sánchez – Ganasalud
En los artículos anteriores hemos visto que el dolor no depende únicamente del estado de los tejidos. El sistema nervioso, las creencias, el miedo y el movimiento influyen directamente en cómo se experimenta el dolor.
Pero todavía hay una pregunta importante:
¿Por qué hay días en los que duele más… aunque no haya ocurrido nada “nuevo” en el cuerpo?
Muchas veces, la respuesta no está en el músculo, la articulación o la espalda, sino en factores como el estrés, el descanso o el contexto en el que vivimos.
El dolor no vive aislado del resto del cuerpo
El organismo funciona como un sistema integrado como ya hemos ido viendo en anteriores publicaciones.
El cerebro no analiza únicamente si hay daño físico. También tiene en cuenta:
- El nivel de estrés
- La calidad del sueño
- El estado emocional
- La sensación de seguridad o amenaza
- La fatiga acumulada
- El entorno social y laboral
Cuando el cuerpo percibe demasiada carga —física, emocional o mental— el sistema nervioso se vuelve más protector.
Y una de las formas más frecuentes de protección es el dolor.
Estrés
El estrés no es solo “estar nervioso”. Es una respuesta biológica de supervivencia.
Ante situaciones que el cerebro interpreta como amenazantes, el organismo activa sistemas de alerta:
- Aumenta la tensión muscular
- Cambia la respiración
- Se altera el descanso
- Se liberan hormonas como el cortisol y la adrenalina
Esto es útil a corto plazo.
El problema aparece cuando el estado de alerta se mantiene durante semanas o meses.
Autores como Robert Sapolsky han explicado cómo el estrés crónico mantiene al sistema nervioso en hipervigilancia, aumentando la sensibilidad y reduciendo la capacidad de recuperación del organismo.
Un sistema nervioso en alerta interpreta más fácilmente cualquier señal corporal como peligrosa.
Sueño
Uno de los factores más relacionados con el dolor persistente es la mala calidad del sueño.
Dormir poco o mal no solo genera cansancio:
también afecta directamente a cómo el cerebro procesa el dolor.
La evidencia muestra que la falta de sueño:
- Reduce la tolerancia al dolor
- Aumenta la sensibilidad del sistema nervioso
- Incrementa la fatiga y la irritabilidad
- Dificulta la recuperación física y mental
De hecho, muchas personas con dolor crónico entran en un círculo difícil:
- Duermen mal porque les duele
- Y les duele más porque duermen mal
El sueño es una de las principales herramientas de regulación del sistema nervioso.
El entorno
El dolor no ocurre en el vacío, ocurre en un contexto, en un entorno. Recordemos, el ser humano es social.
Factores como:
- Problemas laborales
- Falta de apoyo social
- Miedo al futuro
- Exceso de exigencia
- Experiencias previas negativas
- Mensajes alarmistas sobre el cuerpo
pueden aumentar la sensación de amenaza del sistema nervioso.
Esto no significa que “el dolor sea psicológico”.
Significa que el cerebro utiliza toda la información disponible para decidir cuánto necesita protegerte.
Y el entorno forma parte de esa información.
El modelo biopsicosocial: mirar más allá del tejido
Durante muchos años el dolor se entendió únicamente desde una visión física:
“si duele, algo está dañado”.
Hoy sabemos que esta explicación se queda corta y ya lo hemos ido repitiendo a lo largo de las publicaciones.
El modelo biopsicosocial entiende el dolor como el resultado de la interacción entre:
- Factores biológicos (tejidos, inflamación, sensibilidad)
- Factores psicológicos (miedo, estrés, creencias)
- Factores sociales y contextuales (trabajo, entorno, apoyo)
No porque “todo sea mental”, sino porque el sistema nervioso integra constantemente toda esa información.
En siguientes publicaciones haremos una mini serie donde hablaremos más en profundidad de los tres puntos que se han introducido hoy: estrés, sueño y entorno en el dolor crónico.
Referencias
Sapolsky, R. M. (2004). Why Zebras Don’t Get Ulcers. Holt Paperbacks.
Finan, P. H., Goodin, B. R., & Smith, M. T. (2013). The association of sleep and pain: an update and a path forward. The Journal of Pain.
Nijs, J. et al. (2021). Treatment of central sensitization in patients with chronic pain. Expert Opinion on Pharmacotherapy.
Haack, M. et al. (2020). Sleep deficiency and chronic pain. Sleep Medicine Clinics.
Moseley, G. L., & Butler, D. S. (2017). Explain Pain Supercharged. NOI Group Publications.
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