La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una enfermedad pulmonar cuya característica principal es la reducción del flujo de aire, siendo habitual una disminución de la tolerancia al ejercicio físico y un aumento de las molestias relativas a las actividades físicas diarias y laborales (Rabinovich R, Vilaró, J y Roca J, 2001). Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el año 2015 se registraron cerca de 3 millones de muertes relacionadas con la EPOC en todo el mundo, siendo los principales factores de riesgo el tabaquismo, la contaminación del aire y la exposición al polvo y productos químicos en el medio laboral.

Aunque no es una enfermedad ampliamente investigada en relación con otras enfermedades más comunes (obesidad, cardiopatías, cáncer, etc.), existen multitud de estudios que recomiendan la incorporación de ejercicio físico para la rehabilitación en enfermedades pulmonares. Según Lacasse et al. (1996), la calidad de vida y la capacidad funcional para el ejercicio deben ser las medidas primarias para la rehabilitación respiratoria. Asimismo, según Pinheiro C y Saldías, P (2011), es necesario trabajar los músculos inspiratorios, ya que de esta forma aumentará la fuerza muscular inspiratoria y la resistencia a la fatiga, mejorando la capacidad funcional, la disnea (dificultad en la respiración) y la calidad de vida de los pacientes con EPOC.

Hay que destacar la revisión realizada por Geddes et al. (2008), en la que se revisaron 16 estudios clínicos, los cuales examinaron los efectos del entrenamiento muscular de los músculos inspiratorios. La conclusión que obtuvieron fue que dicho entrenamiento aumenta la fuerza de los músculos inspiratorios, el flujo inspiratorio máximo y la resistencia a la fatiga de los músculos respiratorios, aumentando la capacidad de realizar ejercicio y mejorando la calidad de vida de los sujetos.

Asimismo, otros estudios arrojan la importancia de incluir un componente de entrenamiento de fuerza en los programas de rehabilitación pulmonar, ya que el aumento de la fuerza muscular y la masa muscular suponen mejoras en la calidad de vida de los pacientes (Ries, 2008). En definitiva, los programas tanto de resistencia como de fuerza o combinados parecen alternativas válidas de entrenamiento muscular en pacientes con enfermedades respiratorias (Rabinovich, R., Vilaró, J. y Roca, J., 2001).

En Ganasalud somos conscientes de las necesidades específicas de las personas con enfermedades pulmonares crónicas, por lo que ofrecemos un plan individualizado de entrenamiento que garantice la seguridad y la obtención de mejoras en la salud y la calidad de vida de nuestros pacientes.

Por Jesús A. Orbea Palacios (Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y Deporte)

Técnico de Ganasalud

Bibliografía:

Geddes EL, O’brien K, Reid WD, Brooks D, Crowe J. Inspiratory muscle training in adults with chronic obstructive pulmonary disease: an update of a systematic review. Respir Med 2008; 102: 1715-29

Lacasse et al. Meta-analysis of respiratory rehabilitation in chronic obstructive pulmonary disease  Lancet 1996; 348: 1115–19

Organización Mundial de la Salud (OMS) EPOC, 2016.

Pinheiro C, Saldías F. Entrenamiento muscular inspiratorio en el paciente con enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Rev Chil Enf Respir 2011; 27: 116-123

Rabinovich R, Vilaró J y  Roca J. Papel de los músculos periféricos en la tolerancia al ejercicio de pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Arch Bronconeumol 2001; 37: 135-141

Ries, AL. Pulmonary rehabilitation: Summary of an evidence-based guideline. Respiratory Care. 2008; 53(9), 1203-1207.